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La aventura láctea con nuestro hijo prematuro





Cuando mi hijo nació a las 29 semanas de gestación fuimos separados porque él debía ir a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. El día de su nacimiento, mientras tomaba un baño al atardecer, la leche comenzó a bajar... Por un instante me sentí feliz, y en seguida, vino la nostalgia y dolor profundo de sentir los "brazos vacíos". Si bien, mi hijo estaba vivo, también sabía que su estado no era el mejor, de hecho, era bastante desalentador ante los ojos médicos. 


Yo sabía que en ese momento, y tal vez durante los próximos días no podría amamantarlo. Sin embargo, en cuanto me fue posible pregunté a la doctora en turno qué podía hacer con respecto a la lactancia (deseaba hacerlo en cuanto mi hijo saliera del hospital). Ella me respondió "le recetaré unas pastillas para que deje de producir leche, estos bebés no sobreviven"... Por supuesto, mi estado emocional empeoró, pero escuchando mi voz interior decidí buscar información científica que apoyara mi lactancia. Diariamente me extraía leche con la finalidad de amamantar a mi hijo a su alta. Y luego de 60 días, 60 días que no pude cargarlo, besarlo, tocarlo, ¡por fin vino a casa, y comenzó la gran aventura láctea! Establecer una lactancia cómoda con mi bebé prematuro fue muy difícil. Había quienes me incentivaban a ya no hacerlo, yo misma me sentía muy cansada, sobre todo por las madrugadas; y fue entonces, que mi compañero y yo decidimos alternar. Por las tardes yo me extraía leche y entonces él se la proporcionaba en un vasito especial por las madrugadas. Desvelado, sin saber muy bien lo que hacía, proveía de alimento y leche materna a nuestro pequeño. Esto me permitía dormir, y él comenzó a tener una parte más activa en la crianza.

Luego de tres meses comencé a estar un poco más cómoda alimentándolo, sin embargo, es verdad que me sentía insuficiente para saciarlo. Aunque él era muy pequeño, yo sentía que no comía lo que debía comer, sentía que mi leche "no era suficiente". En todo momento veía "signos" de deshidratación. Era un bebé que había recibido tres transfusiones sanguíneas, así que me ocupaba también de sobremanera su peso o una posible anemia. "Compleméntalo con fórmula", me decían. Pero él comenzaba a tener cólicos y problemas estomacales.
Tuvimos nueve meses de lactancia materna, cosa que me fue posible hacer porque había decidido dejar de trabajar y dedicarme enteramente a su cuidado. Su pediatra me felicitaba, porque no era común que las madres de prematuros lograran si quiera, en ocasiones, amamantar. Durante todo este proceso me di cuenta que la maternidad en este país se celebra pero no se favorece. Me di cuenta de la gran falta de políticas que pueden hacer posible una maternidad saludable. Por ejemplo, las mamás de prematuros, por ley debemos regresar a laborar justo antes de que nuestra hija o hijo sea dad@ de alta, alrededor de los 40 días posteriores al nacimiento. Sí, debemos regresar a laborar justo cuando nuestr@s pequeñ@s nos van a necesitar más, no sólo por cuestiones de vinculación afectiva, si no de seguimiento médico, que es lo que hace posible disminuir las posibilidades de un retraso o discapacidad, otorgándoles una mejor calidad de vida.

Por otro lado, tampoco existen programas de apoyo a la lactancia en bebés que nacieron antes de tiempo, o programas de apoyo a las madres o padres durante los primeros años de vida de l@s pequeñ@s prematur@s. En México no se tiene, aun, implementado el método madre canguro en muchos de los grandes hospitales o centros de alta especialidad. Tampoco existen las condiciones de trabajo en empresas o instituciones gubernamentales. El panorama es bastante terrible, en este sentido.


Hoy, estos temas recién se están abriendo y mirando, gracias al trabajo de asociaciones civiles, y de colectivos de madres.

Lo menos que necesitamos son campañas que desinformen, que perpetúen estereotipos de lo que debe ser "una buena madre" o una "mala madre", que cosifique el cuerpo de la mujer, esta vez con motivo de la lactancia, que generalice la maternidad, que ignorantemente reproduzca patrones que urgen ser erradicados. 

Como usuaria de los servicios de salud es mi derecho exigir campañas de calidad, que me apoyen a decidir y a empoderarme, que desmitifiquen la maternidad tan mitificada y estereotipada. Como usuaria, deseo recibir información con sustento científico, para que yo elija con libertad, sin moralina ni coacción. Como usuarias, estamos en todo nuestro derecho de pedir y colaborar hacia la construcción de mejores condiciones para nosotras y para nuestras familias. No conformarnos, no quedarnos en las frases "al menos ya se habla de la lactancia", "al menos ya se está penalizando la violencia obstétrica". Vayamos colaborando caminos de educación, información, formación y consciencia, vayamos intuyendo que el poder es nuestro, que nunca nos lo han quitado, y que sólo nos resta ir recordando que ahí está.



***


Te invito a unirte a esta campaña en pro de la lactancia materna, participativa e incluyente, cuyo objetivo es: hacer real los diferentes matices de la lactancia de una manera propositiva, esto no sólo es para las que sufrieron al principio y lograron una buena lactancia después, esto es para todas, las que crían en tribu, las que se informaron, las que fueron atacadas, las que enfermaron y no pudieron continuar aunque lo deseaban con el corazón, para las que no querían hacerlo y ahora dos años después continúan, para nuestras parejas y para las personas que nos ven mientras amamantando y no entienden por que seguir si el niño ya esta "grande", la mejor forma de romper los mitos es con información y sin juicios, es mostrar el rostro de alguien que también tuvo dudas y reconocer que no hay nada malo en pedir ayuda.

Mas información CLÍCK AQUÍ



Enlaces sugeridos:

www.maternidadempoderada.org
www.nacertemprano.org
http://www.llli.org/mexico.html







El Colectivo de Investigación y Educación por una Maternidad Empoderada y Respetada invita a sintonizar Once TV en televisión abierta mexicana o vía internet: www.oncetvmexicolive.tv

para mirar el programa "Diálogos en Confianza", en el cual se abordará el tema "VIOLENCIA OBSTÉTRICA".

Más información:
www.maternidadempoderada.org






El bebé que no sabía que había nacido.... o ceder el poder.



La fotografía de un bebé nacido dentro de su saco amniótico intacto ha logrado un gran impacto en redes sociales. El obstetra que tomó y colgó la foto en su muro de Facebook tiene ahora una fanpage con más de 22,000 seguidores... también posee una página web y un grupo donde se ostentan las fotografías de sus "logros": partos y cesáreas electivas atendidas. Basta una lectura semiótica de las fotografías para entender lo que la sociedad "moderna" ostenta como milagros y encomia como "un trabajo admirable".

No quiero que se mal entienda este texto, mi postura no es en contra de una persona o personalidad, no me interesa entrar en ese debate y crítica fácil. Si el doctor ahora ofrece sus servicios en Facebook o tiene personas detrás que han sabido manejar la fotografía como un detonador mercadotécnico, es un asunto en el cual no quiero ahondar, y que sin embargo, refiero porque me lleva a la pregunta verdaderamente importante:





¿Dónde están las madres de los bebés?


El parto nos ha sido robado a las mujeres. Ahora quienes portan el nacimiento como un gran milagro SUYO son los obstetras, no las madres. Al buscar más información acerca de la famosa fotografía del bebé "que no sabía que había nacido" en ningún momento encontré datos de la madre, ella pasó de largo, nadie la felicitó, nadie supo su nombre, al menos no públicamente. Es que resulta que en esta sociedad es fácil borrar el nombre y el cuerpo de una persona -y sobre todo una mujer- para apropiarse de su experiencia de vida. Y nos parece ¡tan normal! Sin embargo, en casi todas las notas aparece el nombre del médico y datos de la página web en donde pueden contratarse sus servicios o sus datos en redes sociales.

He visto más de una treintena de fotografías de bebés nacidos en su saco amniótico, de partos atendidos por parteras; y son fotografías en las cuales se mira a la mamá siendo sujeto activo de su parto, no un objeto del cual se extrae un bebé. He escuchado las historias de mamás cuyo parto ha finalizado en el nacimiento del su bebé "dentro del saco", y es una maravillosa experiencia escucharlas y mirar la belleza de su creación. Muchos las hemos escuchado, y seguramente también hemos visto fotografías de bebés nacidos de esta manera, sin embargo, la fotografía que causa revuelo es aquella que denota "el milagro" de un obstetra, de un hombre. 

Pero no nos equivoquemos, los partos no son de los obstetras o del personal que lo atiende, los partos son nuestros: de las mujeres, de las madres.  

En esta sociedad "evolucionada" y "moderna" se aplaude la tecnología y la intervención como caminos para lograr que los acontecimientos sucedan con mayor rapidez. Como si se tratara de comida rápida, se ha dado paso a la preferencia de la producción en serie y de calidad mediana o baja... sucede esto también en el sector salud, cuyas altas en México son del 40% por cuestiones obstétricas. Es decir, en nuestro país 4 de cada 10 personas que son dadas de alta en un hospital público lo hacen por haberse atendido en cuestiones relativas al embarazo, parto y puerperio: es decir, son mujeres-madres. Sin embargo, es en esta atención obstétrica donde más se encuentran denuncias de violencia, en pocas palabras: a las mujeres nos borran el nombre, nos expropian el cuerpo, nos roban el parto, y la sociedad lo aplaude.

Esta es la violencia normalizada: LA VIOLENCIA OBSTÉTRICA,  la que se da adentro de los hospitales, en la atención de médicos, enfermeras y otros especialistas que creen que conocen mejor nuestras necesidades y nuestra fisiología. Esto es algo que ya no podemos permitir que suceda, porque es fácil para un sistema mayormente patriarcal sugerir que para prevenir o reparar situaciones en la salud de la mujer exista la posibilidad de mutilarnos, cortar nuestro vientre, nuestro periné y recientemente,  hasta ver como un acto loable el hecho de extirparnos los senos.

No nos equivoquemos, nuestro cuerpo es nuestro, y desde nuestra entera autonomía tomamos las decisiones pertinentes para nosotras. 

No permitamos el elogio a un sistema médico que se apodera de nuestra voluntad a través de nuestro cuerpo, que desde la desinformación toma decisiones sobre nosotras y nos hace culpables de todo lo que no sale bien. Ya no permitamos que nuestra única opción sea alcanzar la salud desde la mutilación; ya no más episiotomías, no más cesáreas innecesarias, no a la mastectomía como una forma de prevención normalizada (es decir, no como una moda, no cuando no es necesaria).



                       El bebé que ni se enteró que nació...

La frase que corona tantísimos titulares de diversos medios en todos los idiomas resuena en mí como una cesión de poder consentida.

Al parecer sí, el bebé de la fotografía no se enteró que había nacido... todos estaban ahí: el personal médico, el gran obstetra, la cámara, pero no la mamá y tampoco el bebé.  Todo indica que se trata de una cesárea electiva o una cesárea innecesaria. Es decir, el bebé ni siquiera pudo elegir el momento de su nacimiento.

En esta sociedad del control, es mejor que los niños ni siquiera elijan su día o momento de nacimiento, porque puede ser demasiada libertad. Tal vez, ahora parezca demasiado radical, pero es necesario que saquemos de un contexto de lo "normalizado", de lo "común", el hecho de que NO EXISTA LIBERTAD PARA NACER, ni libertad para parir.

Las mujeres ya no estamos pariendo, ya no estamos siendo sujetas activas de nuestro proceso de crear, ahora se nos están extirpando a los hijos, se nos está arrebatando la autonomía, la libre elección y ¡sobretodo, el gozo! Parir se ha vuelto algo que sufrimos y no algo que vivimos y llevamos a cabo con felicidad. 

Nuestros hijos están naciendo según la agenda del médico, según sus vacaciones, según su turno, según lo necesita su bolsillo. Nuestros hijos son los logros de los obstetras, no de nosotras. Es así de terrible. El sistema actual de salud nos está anulando a las mujeres. Es así de terrible.

Pero no nos equivoquemos, los partos no son de los obstetras o del personal que lo atiende, los partos son nuestros: de las mujeres, de las madres.  



Tomemos acción.

Es necesario que tomemos acción. Es necesario que nos informemos, que abramos nuestra consciencia en relación a nuestro cuerpo, a nuestras emociones y a lo que verdaderamente necesitamos. No alimentemos al sistema del miedo. No permitamos que el miedo se filtre por nuestras fibras más sensibles, confiemos en nosotras, vamos a estar seguras en nuestra autonomía y sólo permitamos un acompañamiento genuino, sobre todo en esta etapa tan trascendente de nuestra vida. 

México no sólo es el país número uno en cesáreas, es también el país con el más bajo índice de lactancia materna pero con un alto presupuesto destinado a la atención en temas de obstetricia. Los recursos que pagamos con nuestros impuestos no están siendo bien administrados, al contrario, están propiciando un mayor rezago en cuestión de salud, y sobre todo, salud materno-infantil. 

La población  en México se constituye en un 51.2% de mujeres, es decir, somos más mujeres que hombres; el 40% de las altas hospitalarias en la salud pública son por cuestiones obstétricas, y ésta es justo el área donde más violencia se ejerce. Las mujeres estamos siendo violentadas en un país donde somos mayoría. Tenemos que tomar acción.  Tenemos todo el derecho de exigir mejores condiciones para dar a luz, nosotras somos quienes recibimos la atención que pagamos. 

No nos permitamos normalizar la violencia, no permitamos parir con sufrimiento, vamos a parir con poder, con autonomía y exigiendo todas las condiciones para hacerlo con seguridad y de manera humanizada.  No nos equivoquemos, los partos no son de los obstetras o del personal que lo atiende, los partos son nuestros: de las mujeres, de las madres. 


He aquí la diferencia... 






   













Cuestión de Ética y Mitos: ¿Doulas, terapeutas, consultoras de lactancia, expertas en porteo, educadoras o matriactivistas?



Ser madre y emprendedora desde casa es una realidad que se mira ya en diversos países del mundo, y México es uno de ellos. Hoy por hoy habemos más mamás interesadas a profundidad o bien informadas en temas como el parto, la lactancia, la crianza, el crecimiento personal, la nutrición consciente y la educación; temas que aunados a nuestra experiencia y formación devienen en gran provecho para las comunidades de madres, niñ@s y para la sociedad en general. Sin embargo, me parece interesante subrayar que en este mar de información y datos, también estamos corriendo el riesgo de caer en la desinformación, y peor aún, en la adopción de posturas o roles que podrían dar paso a la confusión, perjuicio y prejuicio de conceptos, personas y profesiones.


Esa cuestión de los títulos y los conceptos en lo personal y en lo profesional. 



Es una realidad maravillosa que a diario nuevas pequeñas empresas se estén creando y dando a conocer en internet. Es admirable que muchas mujeres, pero sobretodo madres, estén encontrando nichos para satisfacer en el emprendimiento online, conjuntando así su experiencia de maternidad con su participación activa en la economía familiar.

No obstante, a la par de esto me asusta ver también, la falta de ética con que fácilmente pueden llegar a manejarse muchas otras personas y mamás en cuanto a la conducción de su emprendimiento. Pues considero, que es un acto de gran irresponsabilidad adoptar en hondo desconocimiento una postura, un rol o una filosofía, simplemente porque "vende bien" o porque "está de moda".

Así, he observado que en muchos de estos negocios u ofrecimiento de servicios "profesionales" se utilizan como estandarte "la crianza con apego", "la terapia de contención", "el parto humanizado","el parto vertical", y hasta la palabra "doula", desde el error, la falsa idea o el juicio personal.  

Esto me parece grave porque considero que es una manera de lucrar desde la ignorancia, y a costa de otros prestador@s o empresari@s que en verdad están preparad@s y ofrecen servicios o productos con pleno conocimiento, experiencia y preparación. Ya que es necesario decirlo: un par de libros de Laura Gutman en el bolso no nos hacen terapeutas, un par de libros de Laura Rincón Gallardo no nos hacen expertas en contención y acompañar el parto de nuestra hermana no nos da el título de doulas. Es necesario decirlo así, pues cada vez se hacen más públicas las prácticas deshonestas que se dan en México en cuestiones perinatales, de maternidad y de crianza, poniendo en severo riesgo la vida o la calidad de vida de mamás y bebés.

Parece que no es tan grave, sin embargo, si lo reflexionamos cada vez más se difunde información errónea que impregna decisiones y aprisiona en un prejuicio la posibilidad de acceder a la verdad y al bienestar integral. 

Por un lado, como personas, madres e incluso matriactivistas, podemos compartir nuestras posturas, opiniones y pensamientos con plena libertad, validando o no prácticas de crianza, formas de nacimiento, terapias y hasta movimientos sociales. No obstante, si decidimos hacerlo de forma profesional, es necesario que actuemos así, profesionalmente, desde lo ético y evitando en todo momento la parcialidad o tergiversación de información.




Esa cuestión de la Ética al ofrecer un producto o servicio en nichos emergentes para la familia.



Crianza con Apego, Nacimiento humanizado, Parto vertical, Lactivismo, Doula, Terapia de contención, Porteo, Contención, Crianza en brazos y Psicoprofilaxis son términos y palabras que se han vuelto de reciente manejo público, no así, todavía, su significado e historia.

En este sentido, es trascendental que nos informemos, que leamos, que nos involucremos en grupos de discusión, que conozcamos la fuente origen y de ser posible, comencemos el diálogo con personas afines en nuestras comunidades, estados o en diversos lugares del país.

Como madres (y padres) cuyos clientes potenciales son otros padres, madres, niñ@s y bebés, es necesario que actuemos con plena honestidad y ética, anteponiendo el criterio profesional a todo juicio subjetivo y personal.

La preparación es crucial siempre, sin embargo, al tratarse de la promesa de calidad en servicios y productos  relacionados con el nacimiento, la crianza, la lactancia y la vinculación madre-hij@, me parece IMPERANTE el aprendizaje, la preparación, el conocimiento, la experiencia y la disposición que podamos ofrecer a nuestros clientes.

Cualquier persona llamaría irresponsable e incluso, denunciaría, a otra persona que monta un consultorio, se pone bata blanca y osa realizar diagnósticos médicos, sin tener una cédula que lo avale o una preparación previa. Me parece que es la misma situación cuando hablamos sin profundo conocimiento de temas como la terapia de contención, el porteo, la lactancia, los modos de nacimiento o el trabajo de una doula o de la educadora perinatal. 

No es posible que en la red todavía aparezcan imágenes de proveedores de artículos de porteo con bebés mirando de cara al mundo o refiriendo que el rebozo es terapia de contención pura; no es digno que haya mujeres que instiguen a otras mujeres a parir solas en casa con tal de no pisar un hospital, o que den una consulta de lactancia y la cobren sin estar debidamente preparadas para ello.




Existen muchos mitos y creencias falsas que me decido abordar, con la finalidad de abrir camino al servicio con información y la promesa de calidad desde la honestidad.


FALSOS MITOS



UNO: La Doula




Mucho se dice en torno a este mágico personaje que acompaña a la mujer en su parto y/o post-parto. Sobretodo en los últimos años en los cuales su labor se ha vuelto más conocida en México. Algunos falsos mitos que se dicen son los siguientes:

* La doula es el remplazo del papá en el parto.
Esto no es verdad. La doula acompaña principalmente a la madre en el nacimiento de su hij@, sin embargo, apoya también al padre para que esté seguro en su rol y atienda el nacimiento.

* La doula sólo está a favor de los partos en casa.
La doula apoya a la madre en cualquier decisión informada que ella tome en cuanto a cómo, dónde y con quién desea dar a luz. La doula no enjuicia a la mujer que decide tener una cesárea, no intenta cambiar su opinión, no aconseja. La doula solamente acompaña.

* La doula puede adoptar el rol de educadora perinatal.
La doula no educa a la madre, la informa y le proporciona información que puede ser decisiva en la elección de la mamá en cómo, cuándo y con quién dar a luz, sin embargo, es doula no educadora perinatal.

* La doula es como una enfermera.
La doula no hace tareas clínicas o médicas, aún cuando puede tener una preparación clínica, mientras está en su rol de doula, el único soporte que debe proporcionar es el de apoyo emocional.

* La doula no necesita prepararse, la vocación la lleva en el corazón.
La doula necesita prepararse, obtener conocimientos y actualizarse en fisiología del embarazo y parto, en crianza, en lactancia, en educación perinatal y otros conocimientos de su competencia. Aún cuando no existe una licenciatura, existen muchos seminarios, talleres y cursos que completan su vocación y que deben ser parte de su experiencia.

* La teoría me convierte en doula.
Es la teoría y la práctica, pero sobretodo la segunda, la que da el mote de doula. Es la experiencia, el acompañamiento y el trabajo continuo, la dedicación, la vocación y el conocimiento aplicado, lo que hará que una mujer se convierta en doula.

* El trabajo de doula es informal.
El trabajo de doula es tan formal como se desee. Hay normas internacionales y códigos de ética que la apoyan en la formalidad de su ejercicio. La informalidad es algo que depende de cada doula.

Fuentes consultadas:


"Myths debunked", Savanna Doula Services. 
http://savannahdoula.com/Doula_Myths.html


"¿Qué es una doula, monitriz o asistente de parto?, Parto Suave
http://partosuave.galeon.com/enlaces1969543.html


"Code of Ethics for Birth Doulas", DONA International
http://www.dona.org/aboutus/code_of_ethics_birth.php


"Code of Practice", Find a Doula
http://www.findadoula.com/Professionals/practice.htm







DOS: La Terapia de Contención





En el mundo de habla hispana ha sido introducida por Laura Rincón Gallardo, psicoterapeuta
mexicana que se formó con Jirina Prekop en Alemania. Estos son tres mitos alrededor de esta terapia.




* Usar el rebozo es hacer terapia de contención.
Nada más erróneo que esto. La terapia de contención ayuda en la sanación de los problemas de vinculación. La terapia de contención NO es un método educativo, tampoco es similar a estar cargando todo el día al bebé en rebozo. El rebozo NO es un sustituto de la terapia de contención. Si bien es un medio, una herramienta y no una solución.

* Cualquiera puede hacer contención.
La terapia de contención solamente la puede realizar "un terapeuta que previamente ha sido entrenado y orientado a la madre o al padre para que tome consciencia de los conflictos personales que interfieren en la relación con sus hij@s".


* Terapia de contención y Crianza con apego son lo mismo.
Es posible que la confusión provenga de los nombres (Attachment Parenting y Attachment/Holding Therapy), y de las tempranas contribuciones que a la terapia hicieron personas importantes en la Crianza con apego y el concepto de Continuum como Bowlby y Klaus, sin embargo, uno y otro son distintos. La Crianza con apego es una concepción creada por el Doctor William Sears para referir a un estilo de crianza, mientras la terapia de contención es una propuesta de la Doctora Martha Welch, retomada por Jirina Prekop y acunada con algunos cambios por Laura Rincón Gallardo, aquí en México.


Fuentes consultadas:
"Terapia de contención", Medicina Alternativa y Naturopatía   
http://www.medicina-alternativa-naturopatia.com/terapia-de-contencion-jirina-prekop.html

El abrazo que lleva al amor, Laura Rincón Gallardo, Prekop Editorial, México.


El abrazo con sentido, Laura Rincón Gallardo, Prekop Editorial, México.








TRES: La Crianza con Apego




Esta forma de criar y educar cuyos ocho principios fueron concebidos por William Sears, ha sido motivo de mitos y creencias falsas. Incluso se ha llegado a tomar como una especie de Biblia o receta de cocina para "hacer niños bien portados". Estos son algunos de estos mitos y creencias falsas:


* La Crianza con Apego es un nuevo estilo de criar.
La Crianza con Apego está basada en la satisfacción de las necesidades biológicas básicas del bebé. Sus herramientas proporcionan lo que el bebé necesita para crecer sano, no sólo en lo físico, pero también en lo emocional. Es un modelo de crianza natural, instintiva y ancestral. 


* Si deseas que tu hijo sea bueno debes aplicar las 8B's de la Crianza con Apego (Birthbonding, Breasfeeding, Beding close to baby, Beliefe in your baby's cry, Beware of baby trainers, Balance, Both)
Si bien estas ocho herramientas son maravillosas, no sirven para hacer "niños buenos", pero sí para como padre o madre crear una conexión única y fuerte vinculación con tu hij@. La finalidad de la Crianza con Apego es la CONEXIÓN y no la obediencia. 


* Si no amamanto o llevo a mi hijo en un cargador ya no estoy criando con apego o respeto.
Las ocho B's son herramientas, medios para ayudar a la conexión padres-hijos, sin embargo, si no es posible llevar a cabo alguna de éstas, la crianza respetuosa continúa. Hay padres, por ejemplo, que deciden no colechar, sin embargo, activamente trabajan en la conexión con sus hijos a través de las otras herramientas.


* Crianza con apego significa cero límites.
Los límites son entendidos de forma distinta en la Crianza con apego, los límites no son regaños, reprimendas o palabras restrictivas en voz alta que se le dicen a l@s hij@s para que se porten bien y sean "educados". Los límites son entendidos desde la empatía y a manera de protección de la salud e integridad de l@s hij@s.


* Crianza con apego significa padres permisivos.
La Criana con Apego no cree en los golpes como medios para disciplinar, tampoco en las palabras altisonantes y mucho menos en el autoritarismo. No cree en la creencia de "los hijos de tomarán la medida", pues se considera que l@s niñ@s NO PIDEN LO QUE NO NECESITAN. Por tanto, es importante estar pendientes de su llanto y sus necesidades en todo momento, sin pensar que su único fin es manipular. 





Fuentes consultadas:


"Principles", Attachment Parenting.org. 
http://www.attachmentparenting.org/principles/principles.php


"Las ocho B de la Crianza con Apego,  Bebés y Más
http://www.bebesymas.com/ser-padres/las-ocho-b-de-la-crianza-con-apego


The Attachment Parenting Book, William Sears and Martha Sears, Little Brown and Company, Nueva York 










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Mi necesidad en este post no es la de enjuiciar prácticas o personas, si no de inspirar prácticas éticas y personas más éticas en cuanto al ofrecimiento de productos y servicios. 

Considero que siempre es posible prepararnos en mayor o menor medida para esa actividad que nos dará la oportunidad de apoyar la manutención familiar o incluso, sostenernos y sostener a nuestra familia. 

Recordemos que la información es poderosa, sí, pero hasta que comenzamos a usarla con sabiduría.