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Cuestión de Ética y Mitos: ¿Doulas, terapeutas, consultoras de lactancia, expertas en porteo, educadoras o matriactivistas?



Ser madre y emprendedora desde casa es una realidad que se mira ya en diversos países del mundo, y México es uno de ellos. Hoy por hoy habemos más mamás interesadas a profundidad o bien informadas en temas como el parto, la lactancia, la crianza, el crecimiento personal, la nutrición consciente y la educación; temas que aunados a nuestra experiencia y formación devienen en gran provecho para las comunidades de madres, niñ@s y para la sociedad en general. Sin embargo, me parece interesante subrayar que en este mar de información y datos, también estamos corriendo el riesgo de caer en la desinformación, y peor aún, en la adopción de posturas o roles que podrían dar paso a la confusión, perjuicio y prejuicio de conceptos, personas y profesiones.


Esa cuestión de los títulos y los conceptos en lo personal y en lo profesional. 



Es una realidad maravillosa que a diario nuevas pequeñas empresas se estén creando y dando a conocer en internet. Es admirable que muchas mujeres, pero sobretodo madres, estén encontrando nichos para satisfacer en el emprendimiento online, conjuntando así su experiencia de maternidad con su participación activa en la economía familiar.

No obstante, a la par de esto me asusta ver también, la falta de ética con que fácilmente pueden llegar a manejarse muchas otras personas y mamás en cuanto a la conducción de su emprendimiento. Pues considero, que es un acto de gran irresponsabilidad adoptar en hondo desconocimiento una postura, un rol o una filosofía, simplemente porque "vende bien" o porque "está de moda".

Así, he observado que en muchos de estos negocios u ofrecimiento de servicios "profesionales" se utilizan como estandarte "la crianza con apego", "la terapia de contención", "el parto humanizado","el parto vertical", y hasta la palabra "doula", desde el error, la falsa idea o el juicio personal.  

Esto me parece grave porque considero que es una manera de lucrar desde la ignorancia, y a costa de otros prestador@s o empresari@s que en verdad están preparad@s y ofrecen servicios o productos con pleno conocimiento, experiencia y preparación. Ya que es necesario decirlo: un par de libros de Laura Gutman en el bolso no nos hacen terapeutas, un par de libros de Laura Rincón Gallardo no nos hacen expertas en contención y acompañar el parto de nuestra hermana no nos da el título de doulas. Es necesario decirlo así, pues cada vez se hacen más públicas las prácticas deshonestas que se dan en México en cuestiones perinatales, de maternidad y de crianza, poniendo en severo riesgo la vida o la calidad de vida de mamás y bebés.

Parece que no es tan grave, sin embargo, si lo reflexionamos cada vez más se difunde información errónea que impregna decisiones y aprisiona en un prejuicio la posibilidad de acceder a la verdad y al bienestar integral. 

Por un lado, como personas, madres e incluso matriactivistas, podemos compartir nuestras posturas, opiniones y pensamientos con plena libertad, validando o no prácticas de crianza, formas de nacimiento, terapias y hasta movimientos sociales. No obstante, si decidimos hacerlo de forma profesional, es necesario que actuemos así, profesionalmente, desde lo ético y evitando en todo momento la parcialidad o tergiversación de información.




Esa cuestión de la Ética al ofrecer un producto o servicio en nichos emergentes para la familia.



Crianza con Apego, Nacimiento humanizado, Parto vertical, Lactivismo, Doula, Terapia de contención, Porteo, Contención, Crianza en brazos y Psicoprofilaxis son términos y palabras que se han vuelto de reciente manejo público, no así, todavía, su significado e historia.

En este sentido, es trascendental que nos informemos, que leamos, que nos involucremos en grupos de discusión, que conozcamos la fuente origen y de ser posible, comencemos el diálogo con personas afines en nuestras comunidades, estados o en diversos lugares del país.

Como madres (y padres) cuyos clientes potenciales son otros padres, madres, niñ@s y bebés, es necesario que actuemos con plena honestidad y ética, anteponiendo el criterio profesional a todo juicio subjetivo y personal.

La preparación es crucial siempre, sin embargo, al tratarse de la promesa de calidad en servicios y productos  relacionados con el nacimiento, la crianza, la lactancia y la vinculación madre-hij@, me parece IMPERANTE el aprendizaje, la preparación, el conocimiento, la experiencia y la disposición que podamos ofrecer a nuestros clientes.

Cualquier persona llamaría irresponsable e incluso, denunciaría, a otra persona que monta un consultorio, se pone bata blanca y osa realizar diagnósticos médicos, sin tener una cédula que lo avale o una preparación previa. Me parece que es la misma situación cuando hablamos sin profundo conocimiento de temas como la terapia de contención, el porteo, la lactancia, los modos de nacimiento o el trabajo de una doula o de la educadora perinatal. 

No es posible que en la red todavía aparezcan imágenes de proveedores de artículos de porteo con bebés mirando de cara al mundo o refiriendo que el rebozo es terapia de contención pura; no es digno que haya mujeres que instiguen a otras mujeres a parir solas en casa con tal de no pisar un hospital, o que den una consulta de lactancia y la cobren sin estar debidamente preparadas para ello.




Existen muchos mitos y creencias falsas que me decido abordar, con la finalidad de abrir camino al servicio con información y la promesa de calidad desde la honestidad.


FALSOS MITOS



UNO: La Doula




Mucho se dice en torno a este mágico personaje que acompaña a la mujer en su parto y/o post-parto. Sobretodo en los últimos años en los cuales su labor se ha vuelto más conocida en México. Algunos falsos mitos que se dicen son los siguientes:

* La doula es el remplazo del papá en el parto.
Esto no es verdad. La doula acompaña principalmente a la madre en el nacimiento de su hij@, sin embargo, apoya también al padre para que esté seguro en su rol y atienda el nacimiento.

* La doula sólo está a favor de los partos en casa.
La doula apoya a la madre en cualquier decisión informada que ella tome en cuanto a cómo, dónde y con quién desea dar a luz. La doula no enjuicia a la mujer que decide tener una cesárea, no intenta cambiar su opinión, no aconseja. La doula solamente acompaña.

* La doula puede adoptar el rol de educadora perinatal.
La doula no educa a la madre, la informa y le proporciona información que puede ser decisiva en la elección de la mamá en cómo, cuándo y con quién dar a luz, sin embargo, es doula no educadora perinatal.

* La doula es como una enfermera.
La doula no hace tareas clínicas o médicas, aún cuando puede tener una preparación clínica, mientras está en su rol de doula, el único soporte que debe proporcionar es el de apoyo emocional.

* La doula no necesita prepararse, la vocación la lleva en el corazón.
La doula necesita prepararse, obtener conocimientos y actualizarse en fisiología del embarazo y parto, en crianza, en lactancia, en educación perinatal y otros conocimientos de su competencia. Aún cuando no existe una licenciatura, existen muchos seminarios, talleres y cursos que completan su vocación y que deben ser parte de su experiencia.

* La teoría me convierte en doula.
Es la teoría y la práctica, pero sobretodo la segunda, la que da el mote de doula. Es la experiencia, el acompañamiento y el trabajo continuo, la dedicación, la vocación y el conocimiento aplicado, lo que hará que una mujer se convierta en doula.

* El trabajo de doula es informal.
El trabajo de doula es tan formal como se desee. Hay normas internacionales y códigos de ética que la apoyan en la formalidad de su ejercicio. La informalidad es algo que depende de cada doula.

Fuentes consultadas:


"Myths debunked", Savanna Doula Services. 
http://savannahdoula.com/Doula_Myths.html


"¿Qué es una doula, monitriz o asistente de parto?, Parto Suave
http://partosuave.galeon.com/enlaces1969543.html


"Code of Ethics for Birth Doulas", DONA International
http://www.dona.org/aboutus/code_of_ethics_birth.php


"Code of Practice", Find a Doula
http://www.findadoula.com/Professionals/practice.htm







DOS: La Terapia de Contención





En el mundo de habla hispana ha sido introducida por Laura Rincón Gallardo, psicoterapeuta
mexicana que se formó con Jirina Prekop en Alemania. Estos son tres mitos alrededor de esta terapia.




* Usar el rebozo es hacer terapia de contención.
Nada más erróneo que esto. La terapia de contención ayuda en la sanación de los problemas de vinculación. La terapia de contención NO es un método educativo, tampoco es similar a estar cargando todo el día al bebé en rebozo. El rebozo NO es un sustituto de la terapia de contención. Si bien es un medio, una herramienta y no una solución.

* Cualquiera puede hacer contención.
La terapia de contención solamente la puede realizar "un terapeuta que previamente ha sido entrenado y orientado a la madre o al padre para que tome consciencia de los conflictos personales que interfieren en la relación con sus hij@s".


* Terapia de contención y Crianza con apego son lo mismo.
Es posible que la confusión provenga de los nombres (Attachment Parenting y Attachment/Holding Therapy), y de las tempranas contribuciones que a la terapia hicieron personas importantes en la Crianza con apego y el concepto de Continuum como Bowlby y Klaus, sin embargo, uno y otro son distintos. La Crianza con apego es una concepción creada por el Doctor William Sears para referir a un estilo de crianza, mientras la terapia de contención es una propuesta de la Doctora Martha Welch, retomada por Jirina Prekop y acunada con algunos cambios por Laura Rincón Gallardo, aquí en México.


Fuentes consultadas:
"Terapia de contención", Medicina Alternativa y Naturopatía   
http://www.medicina-alternativa-naturopatia.com/terapia-de-contencion-jirina-prekop.html

El abrazo que lleva al amor, Laura Rincón Gallardo, Prekop Editorial, México.


El abrazo con sentido, Laura Rincón Gallardo, Prekop Editorial, México.








TRES: La Crianza con Apego




Esta forma de criar y educar cuyos ocho principios fueron concebidos por William Sears, ha sido motivo de mitos y creencias falsas. Incluso se ha llegado a tomar como una especie de Biblia o receta de cocina para "hacer niños bien portados". Estos son algunos de estos mitos y creencias falsas:


* La Crianza con Apego es un nuevo estilo de criar.
La Crianza con Apego está basada en la satisfacción de las necesidades biológicas básicas del bebé. Sus herramientas proporcionan lo que el bebé necesita para crecer sano, no sólo en lo físico, pero también en lo emocional. Es un modelo de crianza natural, instintiva y ancestral. 


* Si deseas que tu hijo sea bueno debes aplicar las 8B's de la Crianza con Apego (Birthbonding, Breasfeeding, Beding close to baby, Beliefe in your baby's cry, Beware of baby trainers, Balance, Both)
Si bien estas ocho herramientas son maravillosas, no sirven para hacer "niños buenos", pero sí para como padre o madre crear una conexión única y fuerte vinculación con tu hij@. La finalidad de la Crianza con Apego es la CONEXIÓN y no la obediencia. 


* Si no amamanto o llevo a mi hijo en un cargador ya no estoy criando con apego o respeto.
Las ocho B's son herramientas, medios para ayudar a la conexión padres-hijos, sin embargo, si no es posible llevar a cabo alguna de éstas, la crianza respetuosa continúa. Hay padres, por ejemplo, que deciden no colechar, sin embargo, activamente trabajan en la conexión con sus hijos a través de las otras herramientas.


* Crianza con apego significa cero límites.
Los límites son entendidos de forma distinta en la Crianza con apego, los límites no son regaños, reprimendas o palabras restrictivas en voz alta que se le dicen a l@s hij@s para que se porten bien y sean "educados". Los límites son entendidos desde la empatía y a manera de protección de la salud e integridad de l@s hij@s.


* Crianza con apego significa padres permisivos.
La Criana con Apego no cree en los golpes como medios para disciplinar, tampoco en las palabras altisonantes y mucho menos en el autoritarismo. No cree en la creencia de "los hijos de tomarán la medida", pues se considera que l@s niñ@s NO PIDEN LO QUE NO NECESITAN. Por tanto, es importante estar pendientes de su llanto y sus necesidades en todo momento, sin pensar que su único fin es manipular. 





Fuentes consultadas:


"Principles", Attachment Parenting.org. 
http://www.attachmentparenting.org/principles/principles.php


"Las ocho B de la Crianza con Apego,  Bebés y Más
http://www.bebesymas.com/ser-padres/las-ocho-b-de-la-crianza-con-apego


The Attachment Parenting Book, William Sears and Martha Sears, Little Brown and Company, Nueva York 










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Mi necesidad en este post no es la de enjuiciar prácticas o personas, si no de inspirar prácticas éticas y personas más éticas en cuanto al ofrecimiento de productos y servicios. 

Considero que siempre es posible prepararnos en mayor o menor medida para esa actividad que nos dará la oportunidad de apoyar la manutención familiar o incluso, sostenernos y sostener a nuestra familia. 

Recordemos que la información es poderosa, sí, pero hasta que comenzamos a usarla con sabiduría.















  

Homeschooling: una nueva forma de mirar y abrazar al mundo.



Cada día somos más y más mamás convencidas en hacer Homeschooling o Escuela en Casa. Lo cual miro como una tendencia maravillosa y sana. De nuevo, una situación de equilibro.

En algún momento de nuestro paso por la escuela, creo que a todos nos sucedió cuestionarnos si lo que estábamos viviendo era lo mejor. 

En mi caso siempre fui una estudiante excelente, de esas estudiantes que todo maestro adora tener porque era muy calladita, bien portadita y siempre hacía lo que el maestro decía. Hasta que llegué a la secundaria y me dije: "Ups! Todavía me faltan 10 años más, y 5 más si quiero hacer especialidad y posgrado" Pensaba que toda mi juventud se me iría encerrada en la escuela, y luego mi madurez encerrada en una oficina...¡Qué horror! 

Me convertí en docente desde los 19 años, primero de la asignatura de inglés y más adelante de asignaturas específicas. Entonces comencé a ver muy de cerca las deficiencias de nuestro sistema educativo.


1. La educación en México, ya sea en una institución pública o privada se debate entre la libertad y el papeleo... Sin papeleo no hay paga: Gana el papeleo.

En lo personal, como profesora y como hija de una profesora con vasta carrera en la educación primaria, me di cuenta que la escuela TODO DEBE TENER BAJO CONTROL. Antes que una  calidad educativa impecable, se exige un papeleo impecable. Hay que llenar hojas de asistencia, porcentajes o promedios, calificaciones de actividades, tareas, exámenes, registro de actividades personales de los alumnos y por supuesto, el plan de clase diario, con su Tema, Subtema, Objetivo, Propósito, Actividades principales y secundarias, Habilidades a desarrollar, Tareas, Modo de Evaluación y demás observaciones. Todo esto con sus tiempos medidos. Todo esto a diario o de manera semanal. 

Al profesor no le alcanza el tiempo para ser creativo, y eso no importa realmente, porque el sistema nunca le va a pedir que lo sea. No. En cambio, el sistema le pedirá que el papeleo sea correcto y que estudie para los exámenes oficiales que lo calificarán como un buen elemento o no, y por ende, le premie o no, al serlo.



Además, es importante anotar que las nuevas generaciones de profesores vienen ya de una escuela que pide MEMORIZAR en lugar de APRENDER, que PREMIA por ser callado y REPRIME al que habla o tiene la necesidad de pararse del horrendo pupitre en el cual debe pasar más de cinco horas, y que le ofrece ser OBRERO en lugar de EMPRENDEDOR. De esa escuela vienen los nuevos profesores. Así de triste. No hay más. Los profesores no tienen la culpa. Más bien, la educación capitalista ya es así, reprime, clasifica y discrimina. Así funciona mejor el poder de unos cuantos al mando.

La extenuante burocratización de la escuela y la educación se ha vuelto ya una enfermedad fulminante para la libertad de pensamiento, no sólo de los niños, también de los profesores.

  

2. Los programas educativos para la escuela pública y privada, desde la educación básica a la universitaria son obsoletos.

Supongamos que algún profesor logró sobrevivir a la pila de papeleo por hacer y pudo llegar con algo de felicidad mental y del alma a impartir su clase. Él desearía abordar un tema en específico, que considera importante y crucial para la formación de sus alumnos... pero no lo puede impartir, el sistema no tiene contemplado ese tema en el programa.

Es necesario decir, algo que ante los ojos de muchos es obviedad: la educación en México - en todos los niveles- enfrenta un rezago educativo crítico, de muchos años. Algunos expertos comentan que son diez años, otros más acertados apuntan, incluso, que el rezago es de un siglo. Yo estoy en más acuerdo con lo segundo. En las universidades públicas, por ejemplo, se imparten programas que datan de 1976. Es un rezago abismal, demasiado preocupante, que indica que en la universidad se está enseñando algo que al alumno no le servirá ya cuando se titule, mucho menos cuando vaya en búsqueda de trabajo.

Los programas de estudios en México son obsoletos, es decir, no están proporcionando a nuestros hijos las habilidades técnicas, lectoras, lógicas y mucho menos emocionales para su desarrollo integral. Y esta es la realidad educativa de todas las escuelas públicas y privadas, sin distinción. 


 

3. El gran mito de la calidad en las escuelas privadas.

Las escuelas privadas surgieron como una solución al mal de las escuelas públicas. Sin embargo al día de hoy, llevar a cabo una educación en una escuela privada no es garantía de éxito.

La escuela privada se ha visto no como una institución de aprendizaje, si no como un negocio. En algunas ocasiones, funge como una especie de guardería grande en la cual los padres tienen un MAYOR CONTROL de sus hijos a través de los maestros, prefectos y monitoreo continuo; en otras ocasiones, la escuela privada se vive como un arrendador del cual se puede obtener un título si se le pagan las mensualidades de forma puntual durante los años que dura la carrera.

Al final, no todos los titulados como licenciados o maestros o doctores son merecedores del título o poseen en verdad el conocimiento, pero sí son los que cumplieron con sus colegiaturas.

Ya en educación primaria y secundaria, suponemos que estas escuelas proporcionarán las mejores herramientas a nuestros hijos, pero esta es una creencia que puede o no ser verdad, dependiendo lo que esperemos mirar en nuestros hijos ya de adultos. 



Si esperamos que nuestros hijos respondan a las necesidades exclusivamente laborales de un mundo capitalista y sean exitosos dentro de la orbe explotador- explotado, podemos pagar costosísimas colegiaturas en la esperanza de que por el renombre de las escuelas nuestros hijos sean contratados por grandes transnacionales para laborar más de 10 horas al día, en una especie de esclavitud, pero eso sí muy bien remunerada.

Pero si deseamos que nuestros hijos sean exitosos en sus propios términos y en su propia felicidad, no la que dicta el afuera, creo entonces que no hay escuela privada (o pública) que pueda darles creatividad, libertad de pensamiento y sentido de crítica. Esto, completamente, se da en casa y sin invertir ni un peso, pues se da desde el corazón.



4. La creatividad muere en el sistema escolarizado.

La escuela tal y como la conocemos es producto de la necesidad de controlar y estandarizar al ser humano. Para el sistema es mejor que el niño o la niña no piensen y no sean creativos, por que así no podrán cuestionar nada. Eso es lo conveniente para los pequeños círculos en el poder: crear empleados y no creativos emprendedores.

Algo que me sorprende y me fascina de mi hijo es su curiosidad y su capacidad para atreverse. Él no tiene miedo de ser regañado, reprimido o callado... y todo lo que considera que puede hacer, lo hace, lo hace muy bien y lo hace a su ritmo. No necesito apurarlo ni criticarlo. Es su libertad y la respeto, no quiero que se le acabe esa magia de aprender, por eso -desde que cumplió un año de edad- decidí nunca escolarizarlo.

En la escuela, tal como la conocemos, se enseña a los niños a seguir patrones establecidos, se les enseña a repetir y memorizar, a cumplir con lo que se pide y tal como se pide. Si el niño muestra algo de creatividad que no corresponda a lo que el profesor desea, de inmediato se le reprime y se le critica. No ha cabida en el aula para ser diferente. De hecho, ser diferente es ponerse de blanco para ser objeto de burlas. 


La creatividad es la libertad personal para abrazar al mundo. Y abrazarlo como mejor parezca, usando los dos hemisferios (en la escuela tradicional se le da prioridad al izquierdo -del razonamiento), siendo pensantes pero también intuitivos, nos llevará a un crecimiento integral. 


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Hace varios meses, mientras miraba jugar a mi hijo con una pila de cubos, pensaba en cómo sería  cuando él decidiera que querría "ser de grande". Me imaginé los años que pasaría de escuela en escuela en busca de la carrera perfecta. Pero de pronto, en lo que ahora llamo momento de lucidez, me imaginé NO llevándolo a la escuela, y en cambio, llevándolo con nosotros de viaje, explorando lugares, aprendiendo de diversas culturas. Por un momento me dije "¡Qué hippie estás Karina, tú quieres vivir una utopía!"; pero minutos después, imaginé de nuevo a mi hijo, feliz por conocer el mundo de otra manera, estudiando en casa, aprendiendo a mi lado... así que lo hablé con mi muy amado esposo, y juntos decidimos que Aldebarán no iría a la escuela, ¡la escuela vendría a casa!.

Pronto, cuando compartí nuestra decisión con amigos y familiares, comenzaron a dejarse escuchar los comentarios de "Están locos", "¿Por qué quieren privar al niño del mundo?", "No pueden encerrarlo en una jaula", etc. Sin embargo, estoy consiente que todas esas palabras no eran más que resistencias y justificaciones de sus propias posturas y necesidades. 

Hoy, me emociona la idea de darle otra educación a mi hijo, una más amable. Me hace feliz la idea de ser yo quien lo apoye en sus aprendizajes en total disponibilidad, y de poder darle la libertad de elegir los cursos, talleres o actividades que él quiera tomar y realizar, y en los cuales tendrá también la oportunidad de socializar con otros niños de su edad. Pero me emociona más aún, la idea de vacacionar cuando así lo deseemos, de visitar museos en "horas de clase", de explorar nuevas formas de aprendizaje sin reprimendas ni llantos, de ir juntos de un lugar a otro sin preocuparnos por la "portabilidad" de la escuela o la inmovilidad de las fechas de examen. ¡Al fin un mundo maravilloso!

Sé que mis (pre)ocupaciones serán otras, estoy segura, pero estoy muy consciente de mis capacidades, mi amor y mi disponibilidad como mamá. 


Hoy abrazo con mucha luz a todas las mamás y papás homeschoolers, pues en nuestra decisión va también una bella manera de cambiar el mundo, de hacerlo mejor, con gente más feliz y educándose no para la vida, si no desde la vida.   








(Este texto te lo dedico a ti Adri, amiga, madre y guerrera, porque te admiro y respeto con el corazón, tal y como es en una verdadera amistad, sin rostros, puros corazones latiendo)









Nuestro continuum o de como me volví una mamá emprendedora.




Cuando Aldebarán nació prematuramente, debí tomar la decisión de salir a trabajar (pues cuando él salía del hospital, llegaba mi momento oficial de regresar al trabajo) o renunciar y quedarme en casa con él, disponible para él todo el tiempo. Con todo el corazón opté por lo segundo.

Y debo confesar que lo hice, porque sentí una gran necesidad en mi de estar cerca de mi hijo, como una especie de necesidad de "completarlo". Sin saberlo, poco a poco fui dando paso a nuestro continuum, y digo nuestro porque yo también necesitaba "completarme" como mamá.

En un principio resultó un poco difícil, pues mi madre y mis tías me decían que lo dejara llorar en su cuna, que no lo cargara tanto, que no lo trajera todo el día conmigo. Sin embargo, yo lo veía tan pequeño (pesaba solo 2kg), que no hacía más que enojarme con ellas y hacer lo que mi corazón me dictaba. Y así andaba yo, todo el día en la casa, pendiente de sus necesidades, llevándolo conmigo siempre en mi rol de madre-cangura. 

En algunos momentos me preguntaba ¿Cuándo volverá todo a la normalidad?... Es decir, esperaba que en algún momento las necesidades de mi hijo fueran menos y pudiera yo tener más tiempo para mí, para la lectura, para la escritura y para salir con mi esposo como antes. ¡Plop! Esa "normalidad" nunca más llegaría. 

Me sentía partida en dos. Una parte de mi deseaba volver a la vida pasada, y otra parte de mi, se daba cuenta que esto no era posible, pues mi corazón había tomado la forma y cuerpo de mi hijo. Sin embargo, a pesar de mis luchas internas, que fueron muchas, nunca me separé de mi crío. 

A sus ocho meses, decidí comenzar a trabajar para una consultora, y decidí hacerlo porque mi jefe me permitía llevarlo conmigo a la oficina. Así comenzamos otra aventura juntos. Diariamente nos levantábamos temprano, nos bañábamos y nos íbamos a trabajar. Todo iba bien, siempre y cuando estuviéramos en la oficina; pues pronto me dí cuenta que en conferencias, reuniones ejecutivas o comidas de negocios, mi hijo no era bienvenido... y por tanto, tampoco lo era yo.

"Es que, ¿cuando has visto que los bebés se pueden llevar al trabajo?, eso no es ejecutivo" -Me decían.

En efecto, me di cuenta que faltaba muy poco -mi hijo comenzaba a gatear, para que esa utopía de llevarlo conmigo al trabajo terminara. 

Fue entonces cuando decidí ya no salir a trabajar. 

Y así, durante seis meses, mi esposo se quedó con toda la carga de manutención, trabajando ocho horas diarias, descansando sólo fines de semana. Yo le dije que tenía muchas ideas en mente, que me esperara, y que me permitiera dejarlas madurar. Entretanto me permitía reflexionar en torno a mi maternidad y a esa normalidad que nunca regresaría. 

Agradezco mucho la oportunidad que me brindó, pues sin ese tiempo y su ausencia no me hubiera dado cuenta de tantas cosas, ni hubiera abrazado mi maternidad de esta manera tan maravillosa. 

Luego de ese tiempo a solas con mi hijo y conmigo, me di cuenta que no podría volver a trabajar como lo hacía y en los lugares que solía hacerlo, pues no podía llevar conmigo a mi hijo que ya caminaba y corría por todos lados,  y tampoco estábamos listos para una guardería o comunidad de niños. 

Esa necesidad, de no separarnos nunca, nos llevó a mi esposo y a mi a considerar el riesgo de sostener la vida desde una forma distinta. Ambos deseábamos con todo el corazón estar cerca de nuestro hijo las 24 horas, que nos sintiera cerca y disponibles para él. Y aunque para todo mundo fue una locura, para nosotros resultó la gran posibilidad.

Decidimos entonces comenzar a trabajar desde casa, y montar una pequeña empresa. 

Con una honda alegría puedo decir que llevo un año nueve meses sin apartar la mirada de mi hijo, y que luego de esa terrible separación de un mes, en la que mi pequeño estuvo en el hospital, no nos hemos vuelto a separar nunca. 

Somos una familia de tres a todos lados que vamos. Dormimos juntos, comemos juntos, caminamos juntos, vamos juntos al supermercado, al parque, al banco, a la oficina, a las instancias gubernamentales, al aeropuerto, a la casa de bolsa y a la firma de documentos importantes.

Somos un papá y una mamá, a quienes el continuum, ha cambiado la vida.

Soy una mamá que lleva su corazón a la espalda.

¿Y qué puedo decir de mi hijo? ¡Es maravilloso! Alegre, seguro, con muchas habilidades e inteligencia desarrolladas. Hoy sé que escuchar a mi instinto y dejarme sentir todo este apego, ha sido la mejor forma de sostener nuestras vidas. 










Quedarse en casa y dejar de trabajar...


Hace un par de días una compañera de inquietudes y opiniones compartió en un círculo de mamá a mamá, este artículo ("Diez cosas que no hay que decir a una madre que no trabaja para cuidar a sus hijos") de la página bebésymas.com

Por supuesto, comencé a reflexionar en torno al tema.
¡Hay tanto que reflexionar y debatir!

En estos tiempos, la idea y la posibilidad de dejar de trabajar para permanecer gran parte del día en casa al cuidado de los hijos, parecería una tortura, una locura, un acto de egoísmo, un suicidio, un retroceso, algo que hace sólo una mamá que no tiene carrera y más, pero poc@s lo verían como algo saludable y necesario.

En estos tiempos, en México y tal como va la vida, que las madres decidan quedarse en casa al cuidado de sus hijos es saludable y necesario. Y no sólo para los hijos, sino también para nosotras como madres. Y no, por supuesto que no es un retroceso, ni una idea imprudente para una mujer que tiene carrera profesional. Todo lo contrario.

En estos tiempos, que la crianza se lleve de forma natural y con el mayor apego posible formará niños más seguros, más amorosos y adultos serviciales, con fuertes valores familiares. Estos niños son los que construirán el país, como lo hacemos nosotros ahora, como lo han hecho nuestros padres y abuelos en el pasado. No hay mejor manera de crecer que en el regazo de la madre, en la enseñanza del respeto hacia la mujer: hacia la vida.

Por ejemplo, en mis estudios y lecturas dentro del área de las Constelaciones Familiares y otras terapias, he visto un síntoma común, que la gran mayoría de las personas que delinquen, violentan y secuestran han tenido problemas muy fuertes y dolorosos con sus madres. Y me parece extremadamente lógico. Ya la academia, la psicología, la ciencia, pero sobretodo el instinto nos lo dice: un bebé que no vive largos periodos de separación de la madre, es un niño más feliz, más seguro y por supuesto, un adulto más consciente de sus emociones.

Y esto es justo lo que falta. Inteligencia emocional, seguridad, creatividad, espiritualidad y cuidado de las emociones, son las cosas que hacen falta en las personas adultas.

Con respecto a las madres, y más aún si se trata de una mujer profesionista: la idea no es una locura. Es una gran alternativa y una gran oportunidad para unificar estilos de vida (Continúa leyendo...)








Quedarse en casa y dejar de trabajar ...(fuera del hogar!l)


Tener la posibilidad de quedarse en casa hoy en día no significa adoptar la vieja escuela de mujeres que lo hacían, y planchaban, lavaban la ropa, hacían de desayunar, luego de comer, luego de cenar, lavaban los trastos, recogían las habitaciones y en los tiempos libres veían telenovelas. Por supuesto que no.

Quedarse en casa, ahora, significa tener más tiempo al servicio de tu cuidado personal, de tus emociones, de tus reflexiones, de Tu Proyecto de Vida, de tu proyecto profesional, es decir, tener más tiempo al servicio de tus sueños. Y todo esto, mientras creces a tus hijos bien de cerca y estás al pendiente de tu hogar. ¡Es una maravilla! Todo es cuestión de administrar tu tiempo.

Por otro lado, la posibilidad de quedarse en casa, significa la oportunidad de hacer dinero en el mayor confort y con horario libre.

Muchas mujeres lo están haciendo así.

Ya sea que tengas la necesidad o no de trabajar. Hacer dinero desde casa es una buenísima opción. La computadora, el internet y las redes sociales, pueden hacer tu idea más accesible para el tipo de cliente que buscas. Asimismo, muchas empresas buscan mujeres, madres de familia, que se dediquen a hacer promoción de sus productos, una o dos horas al día a través del internet o del teléfono.

Quedarse en casa y trabajar sin salir del hogar, tiene muchas ventajas. Tu propia administración del tiempo puede darte muchas opciones de libertad para procurarte actividades de bienestar y crecimiento interior. Además la convivencia 24/7 con tus hijos te hará sentir plena y los hará sentir muy seguros.

Hay una frase por ahí que dice: "Sacrificamos salud y bienestar para trabajar y obtener dinero, y luego todo ese dinero se nos va en recuperar la salud y bienestar que sacrificamos".

Como mujeres hoy tenemos la posibilidad de hacer las cosas de distinta manera, y en lugar de poner todo nuestro conocimiento y estudios profesionales al servicio de los sueños de OTROS, podemos ponerlos al servicio de nuestra familia, nuestra vida personal y espiritual.